Archivos Mensuales: octubre 2008

73. Las OGDs en el debate, publicado el 6 de octubre de 2008

(Chucuito, Puno) En Puno el sol brilla todo el día, la gente sigue bailando y el lago espera -quietecito- mejores tiempos. No se lo habíamos comentado, pero hace unos días llegamos a la capital del Titicaca apuraditos para integrarnos a una de las mesas de trabajo del Taller de Pares “Peer Review” que durante toda una semana revisó los avances del Proyecto “Subprograma de Fomento de un Turismo Responsable en la Macro Región Sur del Perú, segunda fase”, iniciativa que financia la Secretaría de Estado de Economía de Suiza (SECO) y ejecuta Swisscontact. En nuestro país, todos lo sabemos, la cooperación internacional hace buen tiempo que le ha puesto el ojo al turismo debido a las fortalezas que tiene para convertirse en una de las herramientas más sólidas que tenemos para enfrentar con mejores ímpetus a la pobreza extrema y todas sus exclusiones.

Apenas instalados en el salón de reuniones del Hotel Taykipala Lago, nos topamos con viejos conocidos en estas lides. Se trataba, lo vamos diciendo, de una reunión técnica, muy exigente, para evaluar lo caminado en la constitución de las Organizaciones de Gestión de Destino (OGD) del llamado circuito del macro sur peruano. Lieve Coppin, estaba allí en nombre de la GTZ alemana; Sandra Doig, en representación del Servicio Holandés de Cooperación al Desarrollo (SNV); Verónica Noriega por el FONCHIP (Fondo de Cooperación Hispano-Peruano), nuestra querida Marta Giraldo representando al Gestur, Jocelyn Ostolaza y Anna Tan, del equipo de SECO. Por el lado del Estado, Liz Chirinos, de MINCETUR y María del Sol Velásquez, de Prom Perú. De Bolivia Jazmín Antonio, directora de la OGD Puno-Beni y del lado de Swiss Contact, Cecilia Rivera, Mario Ortiz de Zevallos y María Antonieta Yanque.

Seguramente me olvido de alguno, son cosas que pasan. Lo importante, lo volvemos a recalcar, es valorar el esfuerzo de la cooperación extranjera por promover desarrollo y desarrollo de calidad. El turismo en el sur andino peruano y en la costa centromeridional (Ica y Arequipa principalmente) hace tiempo que camina y lo hace a buen paso; sin embargo, los beneficios socioeconómicos de la actividad aún no son del todo visibles y la espera, como siempre, desespera. Esa es una de las tantas razones para que la cooperación suiza entró a tallar con una propuesta que tiene a las Organizaciones de Gestión de Destino (OGD) como fundamento principal del trabajo…

Una Organización de Gestión de Destino (OGD) es una organización sin fines de lucro que agrupa a los diferentes actores de un determinado territorio turístico, tanto públicos como privados, para crear una visión compartida del desarrollo, y desde allí gestionar en conjunto la mayor cantidad de políticas que se puedan consensuar. No es un gremio, sí, tal vez una mesa de concertación cuyas patas se ven fortalecidas por la conjunción de los intereses de los empresarios y demás actores privados (gremios, instituciones académicas, MYPES, etc.) con el sector público a través de sus diversas esferas: locales, regionales y nacionales.

Suena bien, ¿no?. Desde el 2003, la cooperación suiza viene confiando en el modelo. En un primer momento intentó crear una macro OGD en el circuito turístico del sur, luego enfiló sus baterías en la tarea de fortalecer OGDs regionales en Apurímac, Arequipa, Cusco, Moquegua, Tacna, Puno y Madre de Dios. Proyecto ambicioso que en la actualidad lidera Swisscontact, una organización suiza que trabaja desde 1966 en el Perú y que ha confiado la responsabilidad de dirigir la tarea en Mario Ortiz de Zevallos, experimentado hombre de turismo sureño con quien mantenemos una cariñosa amistad. Mario desde hace casi treinta años viene batallando por el crecimiento del turismo en el sur peruano y su conversión en una actividad que genere desarrollo entre los más pobres y combata las exclusiones sociales.

El modelo de las OGDs que se quiere desarrollar no encaja con la pauta que desde las regiones y el gobierno central se tiene de la actividad turística, algunas veces anclada en las Direcciones Regionales de Comercio Exterior y Turismo (DIRCETURs), otras en los Consejos Regionales de Turismo. Tampoco en la lógica de los gremios empresariales, agobiados como están debido a la crisis de representatividad en la que están inmersos las asociaciones de todo tipo en el Perú. Así las cosas, las OGDs que se han activado principalmente en Arequipa, Cusco, Puno, Moquegua y Tacna han colisionado, más allá de la buena voluntad de sus directivos, con el establishment local, reacio a aceptar soluciones audaces como las de convocar a las partes para desarrollar democracia y participación en el turismo más casero.

Y de eso hablamos mucho los participantes en el evento puneño. Sobre todo Lieve Coppin y Martha Giraldo, gente de turismo y de larga data. Para Lieve las OGDs tienen un encargo mayor todavía: generar conocimiento que logre convertirse en beneficioso para sus propios miembros; en especial para aquellos actores que llegaron con ilusión al sector y que van perdiendo energías debido a las complejidades propias de una actividad que cada vez se tecnifica más y se hace tremendamente compleja. Lieve Coppin fue la encargada de presentar al pleno las apreciaciones del grupo que visitó Amantaní y lo que dijo habría que apuntarlo: se debe definir de mejor manera el papel de las comunidades en las OGDs y seguir incentivando en las áreas rurales las demás actividades productivas.

Pienso como ella. Para que el turismo que soñamos cuaje, deberíamos ser capaces de garantizar OGDs que incluyan a las comunidades de base (a sus líderes más conspicuos, a sus asociaciones con mayor liderazgo) como actores con derecho a voz y voto, no solamente como piezas del decorado. Algo más todavía: para que las OGDs vuelen alto, se deberían sumar las universidades; vale decir. el mundo académico. Si no se suman a la causa las universidades y/o las instituciones académicas que batallan dentro del sector, las OGDs corren el riesgo de convertirse en gremios que agrupan a los interesados en seguir viendo una parte del problema, seguramente la que les conviene mejorar para seguir obteniendo regalías.

Por eso es que nos quedamos con los avances de la OGD Tur Tacna, que entre sus tantos logros está el haber creado una página web concertada (www.turismotacna.com) además de la gestión del Circuito Turístico Santa María-Tarata-Candarave, el Hotel Municipal Apu Komayte, el plan de manejo sostenible de los Humedales de Ite, entre otras acciones.

En conclusión un taller muy productivo que sirvió para darle al tema de las OGDs una nueva lectura. Digamos que en nuestro país en asuntos de mesas de concertación y trabajo en común, es necesario hilar fino, definir mejor la ruta. ¿Siguen siendo válidas las OGD en un escenario tan cambiante como el peruano? Claro que sí, generar clusters turísticos y gestionar desde sus bases la tarea turística es consustancial a la misión que nos hemos propuesto de generar turismo sostenible. Hay que seguir dándole fuerte al concepto, aclarar las dudas de nacimiento y tener claro que no estamos en La Paz (donde la OGD La Paz-Beni parece caminar bien), tampoco en Europa. Creación heroica, que le dicen. Nada más.

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