58. Un brote xenófobo que debemos parar. En el turismo que alentamos hay sitio para todos, publicado el 14 de enero de 2008

Septiembre 3, 2008 por boletodeida

Lo acabo de leer en la versión de El Diario del Cusco y de verdad me he quedado boquiabierto: “La invasión del vecino del sur al territorio nacional continúa sin que se pueda hacer nada para controlar su presencia así lo revelan las cifras oficiales dadas a conocer ayer por el INEI”. Sin que se pueda hacer nada, dicen sin rubor. ¿Qué pretenden hacer nuestros amigos cusqueños?, ¿impedir que los visitantes del hermano país del sur ingresen a suelo patrio? Ese nacionalismo tan chato es el que nos hace daño como colectivo: es bueno que se diga de una vez, los turistas que llegan de Chile, normalmente por Tacna, lo hacen, entre otras cosas, para practicar lo que en el lenguaje del sector llamamos turismo médico; vale decir, vienen, en busca de la calidad y buen precio de un servicio de calidad que les ofrecen los galenos cholos. Como muchos migrantes peruanos en los Estados Unidos, que vuelven a casa para visitar al dentista, ir al dermatólogo o ponerse un poco de botox, los chilenos, con la misma simplicidad, ingresan al Perú para pagar por un servicio que a nadie hace daño.

Son los puntas de lanza, creemos no equivocarnos, de una ola turística sin precedentes en la historia de nuestra azarosa relación comercial que tonifica económicamente (y da empleo) a cientos de peruanos, principalmente en la zona sur andina. Las cifras de Prom Perú son elocuentes, Chile constituye el principal país emisor de turistas hacia el Perú. No los Estados Unidos, tampoco la Unión Europea. Ni los chinos, que tantas expectativas siguen provocando en el empresariado nativo.

Recuerdo que hace unas semanas nos visitó en las aulas de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya, gracias a una gentil invitación de Roberto Haudry, hombre orquesta del proyecto Corredor Cusco-Puno, el líder quechua Exaltación Mamaní, de la comunidad de Raqchi. Maestro y emprendedor por antonomasia, don Exaltación nos brindó una clase magistral sobre turismo rural comunitario que será recordada por todos los que tuvimos la fortuna de escucharlo. Habló de la importancia de alentar el turismo vivencial en cada villorrio que tenga esa posibilidad. Y en Cusco, por citar solo uno de los muchos departamentos peruanos con esa vocación, no hay pueblo que no tenga lo suyo en materia de intangibles culturales. Lo cierto es que en todo asentimos con tan ilustre catedrático. En todo, salvo cuando dijo que él aceptaba en casa a cualquier turista…menos a los chilenos.

¿Qué nos pasa?, ¿por qué tanto miedo a los que vienen del sur? El 2009 se cumplirán ciento treinta años del inicio de la malhadada guerra del Pacífico. Es tiempo de que volteemos la página y nos comportemos, nuevamente como colectivo, con más madurez. Con menos temor a nuestras posibilidades. En la construcción del modelo de turismo que venimos alentando hay sitio para todos. En ese futuro hay que confiar. No estamos de acuerdo con los que afirman tonterías como las que ha pergeñado el diario cusqueño: “No solo el Perú esta afrontando una invasión de los capitales y productos chilenos, sino que también, de acuerdo a la información alcanzada por el INEI, se comprueba que los ciudadanos del sur tienen alta preferencia para ingresar al territorio peruano y seriamos muy ingenuos en pensar que solamente se trata de visitas turísticas”. Qué barbaridad.

Buen viaje…

 

57. De paso por Cajamarca, publicado el 19 de noviembre de 2007

Septiembre 3, 2008 por boletodeida

(Puruay) En Piura y Cajamarca los hoteleros han colocado todas sus baterías en el turismo corporativo…y les está yendo como nunca. Ocupabilidad plena durante los días de semana y relajo para todos los sábados y domingos. Los grandes hoteles se han convertido en centros de convenciones donde domina el hi fi y la calma que precede al cierre de las grandes transacciones. Empresarios de todo el mundo ocupan los habitáculos diseñados ex profeso y solo se habla de agroindustria, minería, etanol, TLC y la próxima cumbre de APEC. Así están las cosas por el norte norte donde las perspectivas de crecimiento para este nicho siguen siendo las mejores. Tanto que no encontré empresa hotelera que no esté pensando en crecer…

 

Por supuesto que hablo de los grandes consorcios, no de los pequeños emprendimientos que siguen soportando la crisis de un turismo, el nuestro, escandalosamente coyuntural y que sigue dependiendo de los esfuerzos de unos pocos y la voluntad (innovación debería decir) de los menos. Sin embargo, mientras algunos empresarios dedicados a lo corporativo siguen mirándose al ombligo, los hay que han entendido que es mejor combinar las propuestas y empezar a husmear en lo que hace mucho tiempo es una verdad de obligada pertinencia: el turismo corporativo (ese que mueve torrentes al compás de las citas de negocios y las reuniones de trabajo) debe anticiparse a uno mayor y mucho más sostenible, el de las familias que viajan y los visitantes que llegan de todos lados para gozar de las bellezas de los entornos donde se finiquitan los negocios mencionados.

 

En Baños del Inca, Puruay y en Granja Porcón, también en La Encañada y Sulluscocha, hablo de Cajamarca, el modelo existe y también genera prosélitos…y dividendos. En estos puntos del mapa rural cajamarquino se vienen construyendo modelos turísticos que tienen como objetivo generar desarrollo local sin renunciar a la personalidad de un paisaje vinculado desde siempre al descanso, la contemplación, la vida aldeana. ¿Quién ha dicho que el hombre de negocios solo sabe de letras o perfiles de inversión? Nada que ver,  es cuestión de invitarlo a salir del clóset para que pueda gozar de la dicha de volver a otros tiempos. Se puede.

56. Una expedición a San Agustín de Guaquis, publicado el 6 de agosto de 2007

Septiembre 3, 2008 por boletodeida

(Miraflores, cuenca del río Cañete) Conozco a Lucho Vereau desde hace varios años; en realidad, he estado siempre al tanto de sus devaneos por el mundo de los viajes y el turismo de verdad, de ese mismo turismo -justo, responsable, cuidadoso del medio ambiente- que venimos empujando desde nuestras trincheras de lucha y que a pesar de todo seguimos considerando como la mejor alternativa para el desarrollo de la provincias y el interior de nuestro querido país. Aunque soy un poco mayor, pertenezco a la misma generación, a ese mismo grupo de muchachos que al alborear los años ochenta tuvo que dejar la adolescencia para acomodarse a un tiempo de violencia, de enfrentamientos desquiciados. De esa mala época, pienso, hemos sabido salir indemnes, pero con una inmensa rabia por lo que perdimos y sumamente concientes de que hay que enmendar caminos para construir, de una vez y para siempre, el territorio libre de la deseperanza que soñaron también nuestros mayores. Uno de ellos, sin duda, su padre, Carlos Manuel Vereau, patriarca vivo de los periodistas que hemos elegido el aire libre como objeto de estudio y de trabajo.

Con Lucho nos encontramos en el Diplomado de Turismo Sostenible de la UARM y últimamente hemos recorrido San Fernando, Paracas, La Tunga, Lunahuaná, Canta, el Bar Queirolo y otros horizontes: siempre a mil por hora y con un montón de ideas para armar. Ya lo dije, pertenecemos a una de las últimas generaciones peruanas crecidas al compás de las utopías, de los sueños por venir. Por eso es que me ha emocionado mucho haber recorrido con el Chato las alturas de la cuenca del río Cañete buscando nuevas rutas para el turismo que venimos empujando. Vereau es un conocedor exagerado de estos parajes maravillosos y un defensor a ultranza, como Pocho Ochoa, de la fisonomía exterior (e interior) del Pariaqaqa, el apu de los yungas que poblaron las quebradas limeñas. Con él y con Luis Beingolea, del equipo de Viajeros-ICC, saltamos hace un par de semanas a la cancha del Alto Cañete para buscar el pueblo perdido de San Agustín de Guaquis, cerquita como está de las lagunas de Huancaya, allí donde gira el río Cañete para deslizarse hacia el mar.

Vereau nos refirió en su pizzería de Lunahuaná que hacía varios años había reculado por el poblado de Miraflores donde se dio de bruces con dos sucesos insospechados: la adoración de sus pobladores por el pueblo que sus mayores tuvieron que abandonar para aposentarse en los nuevos linderos y la existencia de otro Vereau, Veró en la pronunciación local, avecindado en esas lejanísimas serranías de Lima. Un pariente menos francés, de rasgos norteño-serranos, dedicado por entero al oficio de estos pagos, la agricultura y la ganadería de altura. Con ese “primo” desconocido como guía, Lucho caminó las dos horas de distancia hasta el pueblo de San Agustín de Guaquis, en una de las paredes que miran al valle y bullen de andenerías. En las sierras de Lima, seguramente no lo sabe Ud. amable lector, existen terrazas de cultivos tan extraordinarias como las del Colca o el Vicanota. Su relato nos conmovió y salimos ipso facto a buscar la ruta al pueblo perdido de Guaquis. Y vaya si no nos fue bien…

En el valle del Cañete vienen ocurriendo hechos de importancia fundamental que pocos valoran. Desde octubre del año pasado Cementos Lima ejecuta el proyecto hidroeléctrico El Platanal, una megaconstrucción que llegó a alborotar años atrás a alcaldes y pobladores locales, generando una resistencia cívica nunca antes vista en la zona. Recuerdo haber subido con los proyectistas del Platanal en el 2001 y hallar en casi todas las paredes de los pueblos, pintas contra el consorcio y alegatos en defensa del río. Toda esa batahola, qué raro, cedió y a la fecha la obra camina sin interrupciones. Hace unos días Alan llegó en helicóptero y salmoneó de lo lindo a favor de las obras de esa envergadura y pidió el apoyo de los pueblos para sacar adelante iniciativas de similares. Lo hemos dicho en la última edición de la revista Viajeros, en casos como estos, el silencio ciudadano no ayuda a generar desarrollo sostenible…tampoco, claro está, la grita destemplada. Recorrí con Vereau y Beingolea la parte media de la cuenca admirado por el avance de las obras y convencido también de que la generación de un tejido social sólido es la única garantía para que la propuesta del consorcio nacional vigorice de verdad una región donde se han hecho endémicas tanto la pobreza como las exclusiones sociales.

Ciento veinte kilómetros hay que avanzar desde Lunahuaná para llegar a las proximidades de Huancaya, el refugio en verde esmeralda que sigue siendo el ícono de este sector de la bellísima Reserva Paisajística Nor Yauyos Cochas. Uno cuantos kilómetros antes de ingresar a dicha localidad, se toma un desvío a la izquierda que conduce a Miraflores, un pueblo típicamente serrano que ronronea entre un arroyuelo que baja de los nevados y la maravillosa vista de su antiguo esplendor agrícola. Los miraflorinos siembran con esmero papas (“las más deliciosas del mundo”, al decir de don Mauro Crispín Martínez), ocas, mashua, cebada y se dedican al cuidado de sus rebaños de camélidos sudamericanos y ovinos. Todos reconocen que el pueblo actual es relativamente contemporáneo, que la diáspora comenzó en 1931 cuando sus mayores tuvieron que abandonar el pueblo antiguo presionados por una carestía hídrica de los mil demonios y el deseo impostergable de acercarse a la carretera. Lo abandonaron todo, su iglesia colonial y sus viviendas en piedra, construidas en tiempos prehispánicos y que ellos habían sabido mantener en pi;, sus callejuelas ordenadas y sus regios andenes.

Machu Picchu en Lima
Desde entonces, cada año, durante la celebración de sus fiestas patronales, los hijos de Miraflores retoman el camino que los llevó a su actual espacio físico para visitar la villa donde moran sus antepasados, limpiar de vegetación las calles de sus barrios más característicos y darle una renovadita a su vieja iglesia donde alguna vez los extirpadores de idolatrías hicieron de las suyas. Nosotros vagamos de lo lindo en San Agustín de Guaquis y en una de sus avenidas principales nos sentamos a rememorar otros caminos: ¿A qué iglesia colonial se parece la de Guaquis?, ¿Qué paisaje hace tono con este apacible paraje de la cuenca del río Cañete?, ¿Qué andenería similar se nos había quedado en la retina? Las respuestas llegaron solas y no nos dejaron duda alguna. Los restos de lo que alguna vez fuera la majestuosa iglesia de San Agustín, con su torre independizada de su cuerpo principal, nos remitió a la de Chinchero, camino al Valle de los Incas; su andenería, a la de Pisac. No es exagerado decirlo: en las laderas limeñas de Carania, Laraos, Yauyos y Miraflores se encuentra lo mejor de la andenería prehispánica. Por último, la visión desde lo alto del pueblo viejo de Miraflores guarda proporciones idénticas a la que se tiene del Urubamba y sus montañas circundantes, desde lo alto de Machu Picchu. Quien decide sentarse, como nosotros, a observar el pueblo perdido de Guaquis, no puede ocultar la emoción de sentirse Hiram Bingham a poco de llegar a Choquequirao o a los aposentos principales de Machu Picchu. Una verdadera fiesta visual, un homenaje al sempiterno gusto por conocer el Perú.

De regreso a Miraflores fuimos a la casa de doña Aurora, la consorte del primo campesino del Chato Vereau, quien nos esperaba con un bistec de alpaca de campeonato y una triste historia por contar: al marido lo había tenido que dejar partir a su Chimbote natal, debido a que un grupo de delincuentes, por llevarse lo poco que tenían, lo habían malherido y lo mejor había sido derivarlo a la costa para que sus familiares se hicieran cargo de él de mejor manera. Una tragedia para una familia que a duras penas soporta la triste realidad de vivir tan cerca y tan lejos de la capital de la república. Por eso es que confiamos en el turismo, el de verdad, el que va a traer beneficios económicos a las comunidades y les va a enseñar a defender lo suyo. Hemos quedado en volver este próximo feriado, para llevarle un poco de vitalidad a su pueblo, de pronto Ud. se anima acompañarnos.
Buen viaje…

 

 

 

Desde hace unos días vengo apoyando la Campaña Carretera Arriba que lidera la científica Renata Leite que pretende se “eleven” algunos segmentos del tramo Puerto Maldonado-Puente Iñapari de la vapuleada Interoceánica del Sur para permitir el tránsito de las especies del bosque y no interrumpir ecosistemas tan frágiles como lo que existen en la región. Vienen colaborando con Renata viejos conocidos míos como Fernando Rubio y Álvaro Rocha, también muchos interesados en la salud del planeta de adentro y fuera del país. La campaña ha ido creciendo y los interesados pueden adherirse a la misma ingresando a http://www.thepetitionsite.com/1/carretera-arriba Ya que el tema es polémico voy a copiar uno de los comentarios que he hecho a propósito de mi voto a favor por campaña tan inusitada: “Para mí la campaña que inició Renata y que venimos empujando una serie de ilusos tiene más de “quijotada” que de otra cosa. Y no solo por el tema de los costos, sino por la extemporaneidad de la propuesta. Tenemos que aceptar como movimiento que nos ganó el IIRSA, que estuvimos distraídos en lo nuestro mientras el gobierno de Toledo negociaba con las multilaterales para conseguir el billetón que le diera pie a su sueño desarrollista. Esta es la verdad: lo dicen bien Antonio Tovar y Álvaro de Campo cuando preguntan por la financiación y pertinencia de tamaña modificación en los planes aprobados. Sin embargo, más allá de las razones técnicas, para los que activamos el Grupo Viajeros y el ICC, es imprescindible poner el tema en el candelero, en el debate permanente. Campañas como esta nos permiten estar en estado de alerta y no olvidarnos de que hay temas pendientes en materia ambiental y miles de “interoceánicas” listas para empezar a ejecutarse. El gobierno y las autoridades locales tienen que estar notificados de que existe un grupo grande, una sociedad civil sólida y dispuesta a defender el futuro, que en la Amazonía son sus bosques, no las carreteras. Ese es el contenido político de esta campaña por una Interoceánica monitoreada al detalle, supervisada al segundo: de pronto no se conseguirá construir los pilones que contengan el diseño aéreo propuesto por Leite y compañía, pero de lo que sí estamos seguros, si seguimos jodiendo con el tema, es que se levantarán otros pilones, los que darán soporte al tejido social que estamos construyendo y que pondrá a buen recaudo todas las “amazonías” que debemos salvar en los tiempos por venir. La campaña Carretera Arriba es un valioso recordatorio, un reconocimiento como país de que como somos en extremo olvidadizos, mejor es repetir la plana una y mil veces hasta tener claro que el grito de batalla seguirá siendo carreteras sí, pero con monitoreo ambiental y social en cada momento”. Si el tema le concierne más de la cuenta ingrese a http://www.grupoviajeros.com/viajerosperu/noticias.asp allí encontrará mucho debate sobre el particular.

Más sobre el Inkafest 

Este miércoles arranca el Inkafest, versión 2007. Ojalá que los vientos sean propicios para nuestro amigo Iván Canturín y sus esfuerzos de casi un año de trabajo se vean recompensados con el favor del público y el aprecio de la prensa especializada. Individualmente y como grupo nos venimos jugando por el Festival de Cine de Montaña y Deportes de Aventura porque consideramos necesario posicionarnos como un país de montañas y de montañistas. Eso lo hicieron en su momento Chile y Argentina y ahora nadie los para. La tercera edición del Inkafest trae películas de todo talante y debates muy sesudos esperan a los que se animen a visitar Huaraz en los próximos días. Los organizadores del Inkafest han asegurado la presencia del director canadiense Peter Chrzarnowski y periodistas de prestigiosas revistas de aventura como Andes Magazine, Desnivel, Alp y Al Borde. Por el lado peruano asistirán los muchachos de Perú 8 Mil, el cineasta Jorge Vignatti, la fotógrafa Beatrice Velarde, Rafo León y este humilde servidor a quien le tocará participar en un coloquio con los representantes de las publicaciones especializadas que nos visitan. Todo un honor.

 

Carretera Arriba

55. Bienvenido Machu Picchu, bienvenido el desorden, publicado el 23 de julio de 2007

Septiembre 3, 2008 por boletodeida

(Country Club Santa Rosa de Quives, cuenca del río Chillón) Lo acabo de comentar en mi columna Boleto de Ida del diario Perú 21: el encumbramiento mediático de Machu Picchu en el santoral de las siete nuevas maravillas de la humanidad tiene más de esfuerzos privados e impulsos de gabinete que de estímulos públicos. Lamentablemente, no me equivoqué. Lo que el empresariado privado y los funcionarios de PromPerú y Mincetur hicieron (los primeros a lo largo de décadas de inversiones y terquedades; los segundos, en varios años de un trabajo bien pautado y coherente que merece el aplauso ciudadano) lo tiró por la borda la grita popular y la inacción de los gobiernos regionales y el gobierno central. De locos, el sábado 7 ingresamos a las primeras planas de los diarios y mass media como destino  envidiable para salir como por un tubo, cuatro días después, de escenario tan magnífico y volver a ingresar al territorio de las exageraciones, la cancelación de paquetes y el dark tourism. Lo que ganamos con esfuerzo, buen tino y mucha red tejida (y destejida) lo perdimos –en un santiamén-  al compás de la huelga del Sutep, las tomas de carreteras y los excesos de los manifestantes de toda laya. Objetivo cumplido: el Perú pasó de ser el país de los Incas (con Machu Picchu en su mejor momento) para convertirse de nuevo en el país de los desbordes populares. Plop.  

Es bueno mencionarlo para que nadie se confunda. No existe una política nacional de turismo. Tampoco un cluster turístico en marcha. Mucho menos una sociedad civil comprometida con una actividad que genera desarrollo por todos lados. Si todo esto existiese, es obvio que nada de lo que hemos visto (y sentido) durante estos últimos diez días se hubiese producido. Pero no, es evidente que en cuestiones de políticas vinculadas al sector estamos en nada.  No hemos avanzado un ápice y los que confían en que la coronación publicitaria de Machu Picchu  es el punto de partida para un nuevo status quo turístico pecan de ingenuos. Canatur, la Cámara Nacional de Turismo, lo acaba de mencionar en su tardío comunicado del día 21: se corre el riesgo de perder 100 millones de dólares dejándose de crear cincuenta mil puestos de trabajo en lo que resta del año. Y que no se diga que peco de exagerado.  Quince mil cancelaciones se reportaron en los días siguientes al incendio en el aeropuerto de Juliaca y las tomas de las vías de comunicación al Santuario Histórico de Machu Picchu. Para algunos operadores turísticos las consecuencias económicas de los conflictos sociales del último fin de semana largo y los días posteriores (que justamente coinciden con el inicio de la temporada alta) constituyen un golpe demasiado duro de asimilar y posiblemente signifique la quiebra.Y como siempre, serán los comerciantes y operadores pequeños los más perjudicados. Los grandes tendrán la oportunidad de resarcir perdidas ajustando precios o esperando las próximas fechas de un calendario turístico desde ya exiguo en fines de semana largo y otras ocasiones para el turismo interno. Bien por ellos.

Lo paradójico del caso es que son precisamente los dirigentes de los manifestantes en pie de lucha los que me mejor han sabido interpretar el funcionamiento de la actividad turística: saben que en asuntos de huelgas y otras medidas de fuerza las fechas más propicias son aquellas que se superponen a los fines de semana largos, los feriados, las vacaciones, las campañas promocionales, etc. El stock es grande y las metodologías también: tomas de carreteras, ataques a los ómnibus de pasajeros, sabotaje a la actividad turística.

Sé que es difícil proponer soluciones a problemas tan complejos como los que venimos reseñando. Pero en el Perú hemos aprendido algunas cuestiones que son de Perogrullo: hay que estar moscas y no perder el protagonismo. Podría ser el momento adecuado para que nuestros gobernantes empiecen la tarea pedagógica de demostrar la importancia que tiene el turismo en  el desarrollo del país. No se trata solamente de festejar el encumbramiento de Machu Picchu con días de fiesta “para que las generaciones venideras recuerden tan importante efemérides” o que se premie a tal o cual ministro (o viceministro) por una campaña mediática impulsada desde su inicio por funcionarios intermedios; se precisan otras acciones. Por lo pronto, ganarle el vivo a los promotores del desorden para que las fiestas que se avecinan sean ejemplares y pacíficas. El gobierno –en realidad, los gobiernos regionales- deberían garantizar una temporada de turismo para todos sin alteraciones. No solamente para estimular la actividad a lo largo y ancho del  país sino también para compensar en algo a los que perdieron durante los días de la zozobra y desborde popular que vivimos en los dos últimos meses. Como en cualquier otra actividad, es necesaria una decisión política. Sin ella, el marketing es solo un bonito recurso. Un juego de salón para estetas.

            Buen viaje…

Una nueva contribución del Centro de Datos para la Conservación

El magisterio del Pedro Vásquez en la Agraria es inacabable. Lo sé por el testimonio de muchos de sus alumnos que en su momento también han sido míos. Como es el caso de Elisa Canziani, la coatura junto a Pedro, Fiorella Burneo y José Ríos de la guía de campo “Las Plantas Silvestres en la Alimentación del Venado Cola Blanca.Coto de Caza El Angolo-Piura”, interesante trabajo que acaba de publicar el CDC-UNALM gracias al apoyo del Fondo Lende-Simmons. El Coto de Caza El Angolo ha sido poco intervenido por la prensa especializada que por lo general se detiene a reseñar las bondades de los Cerros de Amotape o las ANPs del vecino Tumbes; sin embargo, como más de una vez me lo han referido Javier Barrio y Fernando Angulo, la zona es muy rica en especies de flora y fauna y contiene paisajes del bosque seco verdaderamente notables. He prometido a algunos amigos introducirme muy pronto en sus linderos para reportar para Viajeros y esta columna sobre sus bondades y perspectivas. De hecho, esta guía de campo que he empezado a saborear será mi mejor compañera en la ruta. Felicitaciones al equipo del CDC-UNALM por tan importante contribución.

Descansa en paz, Altomisayoc

No tuve la suerte de conocer personalmente a Nazario Turpo, el sacerdote del Ausangate muerto en el absurdo accidente de la empresa Lundayani Expres en las afueras del Cusco. El cable de la agencia VOL lo dice con meridiana claridad: el ómnibus en que se trasladaba desde Urcos volcó “al impactar con las piedras y otros materiales dejados en la pista por los maestros en huelga del Sutep”. Dramático, los supuestos defensores del pueblo fueron los causantes de la absurda muerte de un hombre que dedicó su vida a servir a los más humildes y a los más desposeídos. Con su partida se pierde una tradición y una religiosidad que por milenios cuajó en los Andes y produjo una cultura superior. Descansa en paz, Narazio, descansa en paz Altomisayoc.

Carreteras y más carreteras

El afán carretero parece no tener límites. Hace unas semanas, en ocasión del festival Dno Edn Nari organizado por el Gobierno Regional de Madre de Dios, viajé a Puerto Maldonado y allí pude escuchar  miles de argumentos en pro de la Interoceánica y ninguno en su contra. Sospechoso, el sueño carretero es tan fuerte en el interior del país, que hablar de los impactos ambientales que suelen generar las vías de comunicación en la Amazonía, se entiende de inmediato como una oposición al desarrollo y punto. Hay que seguir insistiendo en revisar las propuestas carreteras para que no nos vendan gato por liebre. Algo de eso se pretende convalidar con la construcción de una vía que comunicará la cuenca del Pichis con la congestionada Carretera Central,  camino de asfalto que por cierto terminará de herir de muerte al Bosque de Protección San Matías-San Carlos, en la selva central. Alberto Chirif se ha pronunciado en contra de este mamarracho vial y nos ha convocado a ser parte de una cruzada a favor del progreso real, que no es otro que el de la conservación de las fuentes hídricas y la biodiversidad de un área rica en exceso. Allí estaremos, ojalá que Ud. también se sume a la causa…

 

Llegó el Inkafest

Ya va quedando poco calendario antes del inicio del Tercer Festival Internacional de Cine de Montaña y Deportes de Aventura, Ikafest 2007, el clásico del cine montañero que impulsa nuestro amigo y socio de cuitas por el Perú Iván Canturín. Este año el invitado principal es el canadiense Peter Chrzarnowski, pionero del ski extremo, escritor y director de documentales, quién también será parte del jurado y dictará el primer curso-taller de realización y dirección de documentales de deportes extremos y de montaña. La delegación peruana estará representada por Ernesto Málaga y Richard Hidalgo, miembros de Perú8Mil, quienes presentaran el video de su gesta por los Himalayas y su ascensión al Shisha Pangma. La feria de libros tendrá títulos novedosos y best sellers y contará con la participación de editoriales tan importantes como la italiana Civaldi, que aprovechará la ocasión para presentarnos una edición de lujo de la revista  sobre la Cordillera Blanca. La editorial Desnivel, presentará una muestra de literatura de montaña, entre las que se encuentra el libro Tocando el vacío, basada en una historia real ocurrida en la cordillera Huayhuash y que ha sido traducido a más de diez idiomas. En fin, podremos disfrutar de publicaciones de Venezuela, Ecuador, Guatemala, Chile y Perú.  El jurado que tendrá que evaluar las películas en competencia estará conformado por Peter Chrzarnowski, director de films extremos; Ricardo Ramón, director del Centro Cultural de España; Beatrice Velarde, fotógrafa de reconocida trascendencia; Rafo León, periodista y,  Koky Castañeda, montañista, guía de montaña y fotógrafo. El grupo Viajeros auspicia el festival por segundo año consecutivo y celebra esta oportunidad de reunirnos para disfrutar y festejar las riquezas de nuestra tierra.

 

 

 

 

54. Visiones del futuro: la Concesión de Conservación Río Los Amigos, publicado el 14 de junio de 2007

Septiembre 3, 2008 por boletodeida

(Pisac, Valle Sagrado de los Incas.) Visitar una concesión para la conservación de la naturaleza que funcione es conocer el paraíso. Y si esta se ubica en la Amazonía más exultante –y por ende- la de mayores amenazas, resulta más espectacular todavía. Que el hombre haya sido capaz de crear un modelo de gestión (y de cuidado) que pasa por entregarle a particulares un pedazo del territorio público para que se proteja y así perpetuar los ciclos de vida es, desde todo punto de vista, una sorpresa que debe promocionarse; sobre todo en momentos como los actuales que parecen definidos por una crítica absurda al sistema de protección que se ha venido estimulando en las últimas décadas. Por todos lados se escuchan voces que tratan de minimizar los impactos (positivos) de las áreas naturales protegidas en la conservación de nuestra heredad natural. Increíble.

Pero en Madre de Dios, precisamente en la cuenca del río Los Amigos, el sueño que compartimos ha vencido a su peor enemigo: la obstinación por el culto al fracaso. Allí, en el 2001, un grupo de cruzados de la conservación obtuvo del gobierno de Paniagua (ese sí que fue un presidente preocupado por el futuro) la cesión por 40 años de bosques en peligro de ser depredados por los de siempre. ¿Cuál era su intención? Sencillo: conservar para la investigación. Y en pocos meses echaron a andar, sobre un área de casi 145,965.24 hectáreas de tierras ricas en biodiversidad, la Concesión para la Conservación Río Los Amigos, la primera de este tipo en nuestro país y a la fecha, cinco años después de tan arduo camino, también la primera estación biológica y el principal campo de estudio científico en el Perú y tal vez Sudamérica. De verdad, en asuntos de protección y gestión ambiental, los peruanos hemos creado un modelo de exportación.

En este primer lustro, los gestores del proyecto que conduce la Asociación para la Conservación de la Cuenca Amazónica (ACCA), no solo han sido capaces de conseguir los dineros necesarios para construir un fondo permanente que se va a seguir invirtiendo, cómo no, en investigación, sino que han sabido poner de patitas en la calle a los más de mil invasores que se estaban llevando el bosque en tablones. Han levantado el moderno y muy bien equipado Centro de Investigación y Capacitación Ríos Los Amigos (CICRA) y las investigaciones que se han realizado desde el inicio de las operaciones superan las trescientas. Un portento. En Los Amigos se preparan los nuevos tiempos y eso es bueno para todos nosotros, tan acostumbrados como estamos a las malas noticias y el pesimismo.

La historia de Los Amigos la fueron contando el miércoles pasado, durante la ceremonia de celebración del quinto aniversario, Enrique Ortiz, Adrian Forsyth, Juan Carlos Flores y Carlos Ponce, todos funcionarios en su momento de ACCA y ahora felices celebrantes. Como en todo emprendimiento, este también tuvo sus momentos de crisis y de contradicciones, felizmente superadas en el fragor de la lucha por consolidar un proyecto novedoso que debe replicarse en el resto del país. No solo el ecoturismo y la provisión de servicios ambientales generan riqueza en una ANP, también reportan beneficios económicos las áreas para la investigación científica, que desde su propia concepción representan el mejor modelo de manejo para las áreas naturales. Los beneficios de la concesión del río Los Amigos saltan a la vista: no solamente se logró limpiar de madereros el área concesionada y definir sus linderos, sino que con la activación de los vallados legales que la protegen se ha logrado consolidar un corredor biológico que integra zonas vitales del Corredor Vilcabamba-Amboro (los Parques Nacionales del Manu y Bahuaja Sonene, en Perú y Madidi, en Bolivia), la iniciativa binacional que impulsan importantes ONGs conservacionistas.

La concesión actúa también como un sólido candado para salvaguardar la vida (y los modos de vida) de poblaciones en aislamiento voluntario que habitan la Reserva que para tal fin ha creado el Estado peruano. Ciento ochenta kilómetros de trochas bien señalizadas, cuarenta kilómetros de caminos para el monitoreo de poblaciones y otras investigaciones, dos centros de monitoreo y dos de investigación, 150 becas de estudio, 130 libros y reportajes son otros indicadores del éxito de la concesión. También la presencia en sus pagos de especies que estaban severamente amenazadas como los lobos de río, los jaguares y las águilas arpías y que hoy lucen poblaciones renovadas y en crecimiento. Como lo afirmó Enrique Ortiz, fundador de ACCA y past president de la asociación, “en Los Amigos se está marcando historia”. Ortiz no dudó en relevar el trabajo colaborativo que ha sido una constante en la concesión. Cómo no celebrar tamaño logro. La Amazonía debe salvarse, no podemos dejar que los fuegos fatuos del desarrollo la liquiden a vista y paciencia de todos.
Buen viaje…

La fiesta del Cusco y los excesos de la fiesta del Cusco

César Aguirre, de CCAIJO, me lo dijo en Lima hace unos días: ciento veinte mil festejantes colmaron esta vez los caminos del Qoyllur Rit’i. La cifra es de locos. De no creerla, pero en estos días míos en el Cusco mucha gente me lo ha ido confirmando. Qoyllur Rit’i fue un loquerío y a nadie se le ocurrió tomar las previsiones del caso para enfrentar los impactos sobre el ambiente de tamaña multitud. César me comentó que había recibido informes que indicaban que algunas comunidades de las alturas estaban tan molestas con los despojos de los fieles al culto –”las aguas bajan negras de los cerros, papá”- que habían amenazado con tirarse abajo las imágenes sagradas. El turismo masivo ha llegado, aunque limitado a fecha tan vívida como la del Apu de las Nieves, a la provincia de Quispicanchi. Es urgente empezar a caminar propuestas que le den sentido a la actividad y generen desarrollo. De lo contrario, la fiesta más popular del Cusco actual terminará siendo una pesadilla.

El Royal Inka Hotel de Pisac

La infraestructura deportiva que se ha construido en el Royal Inka Hotel de Pisac es verdaderamente notable. Se trata de un alojamiento concebido para alojar turismo interno y constituirse en un centro de adaptación a la altura de primerísimo nivel. Su propietario sueña con una villa deportiva cinco estrellas con capacidad de servir a triatlonistas y atletas (aficionados y profesionales) de todo el mundo. En el Royal Inca-Pisac se ha construido una piscina olímpica temperada y bajo techo que no tiene punto de comparación con ninguna de las que existen en las otras ciudades serranas. Pero eso no es todo, el Royal cuenta con una notable cancha de fútbol, gimnasios, saunas y todo lo que un deportista necesita para pasarla bien. Estuve un par de días en este rinconcito al lado del Vilcanota y la pasé bien. He prometido regresar dentro de unas semanas para entrenarme un poco en este centro polideportivo cusqueño que va a dar que hablar.

Maranganí a la vista

Hace varios días que asisto a un grupito de estudiantes del último año de economía de la Universidad del Pacífico que me han pedido consejo para ordenar un poco su trabajo de fin de curso. Han elegido Maranganí, en la ruta Cusco-Puno, para esbozar las líneas maestras de su proyecto. La idea que tienen la comparto plenamente: desarrollar una pascana que sirva de descanso a los viajeros que utilizan la ruta y no saben de comodidades a lo largo de su travesía carretera. Para ello quieren rehabilitar un activo de la empresa textil, una casona victoriana que ha resistido el paso del tiempo y que podría, con ingenio, convertirse en un restaurante cinco tenedores y en alojamiento de lujo (en una zona que carece de hoteles cómodos). Pienso que la universidad peruana va a cumplir en los próximos años un papel decisivo en la activación de los emprendimiento de nuevo cuño que la actividad necesita.

Prohibiciones que son un exceso: el caso del Cusco

La columna de Nick Asheshov en el Caretas de hoy es reveladora. Sucede que el arzobispo del Cusco ha puesto fuera de carrera, justamente ahora que las fiestas en la región imperial llegan a su clímax, a las “minifalderas” que suelen lucir sus atributos (léase piernas y demás) en las comparsas que recorren las calles y plazas. Ha prohibido su presencia aduciendo que sus ropajes no sirven para mantener las buenas costumbres y el cusqueñismo. Para la máxima autoridad del catolicismo (ultramontano) en el Cusco, la idea es más o menos esta: las morenadas y diabladas de Puno desvirtúan la tradición y el folclore de la capital imperial. Muerte, entonces, a los herejes de lo convencional. Que monse. No sabe el cura de marras, como dice el bueno de Nick, que la iglesia católica es tan foránea como la cerveza Cusqueña y el Inti Raymi. Que no se pase y deje hablar a los pueblos. Le guste o no.

53. En defensa de lo nuestro. De apropiaciones culturales y música popular, publicado el 31 de mayo de 2007

Septiembre 3, 2008 por boletodeida

A Martha Giraldo, defensora de lo nuestro en Suasi…

 

(Canta) No conozco personalmente a Leo Casas, el quechuólogo y estudioso de la música andina pero sí sé de su trayectoria y obstinada militancia en las filas de los que defienden a ultranza la cultura andina. No he tenido la suerte de haber hablado con él pero, de vez en cuando, lo encuentro en algún blog temático o en los espacios para lo lectores de alguna combativa revista por Internet defendiendo su verdad, que no es otra que la de la autenticidad de lo que hemos convenido en llamar lo popular. Entonces lo leo y no dejo de aplaudir su postura, su acerado amor por lo nuestro.

 

 

En una página de Servindi, a propósito de los ataques racistas y discriminatorios a la congresista Hilaria Supa, un Leo Casas indignado y en extremo solidario le aconseja: “hable siempre en quechua, que los que no saben son ellos”. Se refería el músico, obviamente, al desconocimiento (y minusvaloración) que sufre la cultura andina y que sigue siendo –lamentablemente- el pan de cada día con que nos espeta el limeñocentrismo supérstite. La herencia colonial, como diría con propiedad el gran Manuelcha Prado, su compañero de andanzas y borracheras míticas. También me he topado con Leo Casas en alguna  campaña virtual por la revalorización de los nombres quechuas en un tiempo donde los patronímicos vienen de fuera y tienen la sonoridad de otros potpurríes: Maicols, Raymonds, Jenifers, Juniors. “Comencemos por reivindicar los nombres antiguos de nuestros pueblos y a los hijos e hijas que vengan después pongámosle Wayta, Qantu, Wayra, Amaru, Nina, Tamya, Kukuli, Mayu, Chaska, Taki…”, apostrofa el combativo traductor de una lengua que en la actualidad siguen utilizando diez millones de peruanos.

 

Pertenezco a una generación que empezó a valorar más lo de afuera que lo nativo. Y, desde que me hice maestro, no he hecho otra cosa que constatar que el hibridismo que define Leinhard y García Canclini en nuestro caso tiene más de pérdidas culturales que de necesarias apropiaciones. Es así. ¿Qué nos empecinamos en postular, entonces, cuando decimos que debemos preocuparnos por cuidar lo nuestro y respetar sus representaciones más conspicuas y aquellas en trance de desaparecer? Realmente no lo sé. Solamente puedo testimoniar que de vez en cuando me doy de bruces con espacios ganados a la inacción y en los que lo nuestro exuda bienestar y derrocha futuro.

 

Entonces, como muchos de ustedes, me regocijo soñando con otro paradigma nacional: el de la inclusión y el verdadero “todas las sangres”.  Y ese sentimiento de estar construyendo un nuevo escenario lo acabo de vivir nuevamente en la reunión de homenaje que un grupo de artistas amigos del maestro le tuvieron a bien realizar el 22 de mayo pasado. Leo Casas está enfermo y sufre las privaciones propias de quien no quiso hacer plata por dedicar su vida al trabajo intelectual y la defensa de un patrimonio cultural que sigue muriendo de inanición y abandono estatal. Pero para el estudioso de lo quechua en el Perú esos cabes no importan. Esa noche, la del Ayni Taqi a Leo Casas en la Derrama Magisterial, las guitarras de Ayacucho y la sierra sur central se agitaron más de la cuenta y los ríos invadieron con sus aguas cristalinas el recién inaugurado invierno limeño. Y don Leo se puso de pie con  dificultad para agradecer tanto cariño, justamente en el mes de la muerte de los músicos del grupo Néctar y de la Princesita Sally, cultores de un mismo rito y artistas como él, de lo popular.

 

Por el estrado de la Derrama fueron desfilando, para beneplácito de la audiencia, músicos de la nueva hornada y también los consagrados. Todos para saludar al Maestro y desagraviarlo justamente ahora que el Ministerio de Educación lo ha cesado en sus funciones. David Vega, de Cajatambo; Emilio Morillo y Julio Humala; el dúo Los Heraldos Negros (Francisco de la Cruz y Pepe Guardia); Jesús Palomino; Margot Palomino y su voz deliciosa; el maestro Jaime Guardia; el dúo José María Arguedas; Manuelcha Prado. También Rafael León, Federico García y el notable músico japonés Shin Sasakubo (el estudioso de la guitarra ayacuchana que viene haciendo pareja con Ellem Burhum). Notable velada, para el recuerdo.

 

¿Qué debemos hacer para que las melodías y todo el folclore de los andes del Perú no se pierdan y sigan siendo insumos básicos para la construcción de nuevos imaginarios, de nuevas propuestas? Sin duda, si nos atenemos a la lógica (moderna) del mercado para entenderlo como el todo que organiza las industrias culturales y las convierte en mercancía, es necesario alentar y consumir sus producciones. Generar la demanda que exige la reproducción de sus materiales (que son vastos y se están perdiendo) es la tarea de la hora actual. Es una cuestión de apropiaciones, obviamente también de apoyos estatales…pero sobre todo, ya lo dijimos, de hacer nuestro aquello que nos pertenece y nos distingue. Repitamos, a propósito de la música popular peruana, lo que como colectivo (y sin darnos mucha cuenta) construimos a propósito de la comida peruana. Tremendo ejemplo: la diversidad de la culinaria del Perú, al convertirse en una industria “cultural”, logró vivificarse y se diversificó. Ergo, se perpetuó una tradición cultivada en siglos de sincretismos para renovarse como nunca antes se había hecho. Una maravilla.

 

Si eso ocurre, el trabajo de años de Leo Casas no habrá sido en balde. Y en ese Perú que estamos construyendo habremos un espacio para que sigan vivos el charango mágico de Jaime Granda; la voz maravillosa de Margot Palomino; el huaico existencial del sajra Manuelcha Prado; los ecos urbanos de Johnny Orozco y Sara Barreto. Y tesos cantitos rodados donde se deleitan Shim Sasakubo, Ellem Burhum y los músicos que, como Mino Mele y Chevo Ballumbrosio, vienen buscando en los pliegues (y en la dermis) del país-orbe que somos, los trazos particulares de sus manifestaciones más notables para de esa manera poder maridarlos con los sonidos del mundo y universalizar lo peruano.

            Buen viaje…

 

Se crea en nueva Área de Conservación Regional

En la región Loreto se han juntado un grupo de técnicos e investigadores de primer nivel que vienen asesorando al Gobierno Regional en temas tan sensibles como el manejo del bosque y la creación de nuevas zonas de protección. Al nombre de Pepe Álvarez Alonso, colaborador del Grupo Viajeros y defensor de la intangibilidad de la Amazonía, habría que agregar el de Noam Shany, Patricia Luna y los amigos del Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana, el imbatible IIAP. A ellos, sé que se suma de vez en cuando la experiencia de Gustavo Suárez y Pedro Solano. Qué bueno, si este grupo de apoyo se consolida, la obra que habrá de dejar el presidente regional de Loreto Ivan Vázquez va a ser histórica. Por lo pronto ya lograron detener los estropicios cometidos por malos funcionarios de Inrena y han impulsado también la reciente creación del Área de Conservación Regional Tamshiyacu-Tahuayo, la primera ACR de Loreto. Esperamos que lo mismo ocurra en la región San Martín y que la administración de César Villanueva logre frutos similares.                              

52. Agrosistemas saludables y aviturismo, otra buena conjunción, publicado el 18 de mayo de 2007

Septiembre 3, 2008 por boletodeida

(Pantanos de Villa, Chorrillos) No podía pasar por alto la publicación de Aves en el desierto de Ica, el interesantísimo libro que acaban de poner en circulación los felices autores de una sociedad que tenemos que alentar: la de un consorcio agroexportador con un grupo de científicos liderados por Víctor Pulido, nuestro especialista más notable en humedales, puestos de acuerdo para promover el estudio de las comunidades aviares en dos propiedades agrícolas de la región Ica dedicadas por entero (y con éxito) a la producción de uvas, espárragos y paltas. ¿Suena bien, no? El capital unido al conocimiento. La producción maridada con la ciencia. El desarrollo sostenible funcionando a pesar de las malas noticias y la tozudez reinante. Como decimos por estos pagos, el futuro.

La historia de tan fascinante aventura nos la contó el día de la presentación Antonio Barck Egg. José Chlimper, ex ministro de agricultura pero sobre todo hombre de acción, entendió pronto que la salud ambiental de los fundos Santa Rita y La Catalina, fábricas naturales proveedoras del recurso que el consorcio bajo su representación exporta, dependía exclusivamente de un manejo científico independiente y de una vocación por la conservación que pocos tienen. Como de alfajores no sabemos todos, Chlimper convocó, gracias al buen consejo de Jorge Caillaux, al biólogo Víctor Pulido, como dice el viejo Brack, desde muy temprano conocido por su afición a los emplumados como Athene cunicularia (lechuza de los arenales), para llevar adelante una investigación que ofreciera datos de interés sobre la relación de las aves con los ecosistemas agrícolas del área de intervención de su empresa . Pues bien, Athena cunicularia (a) Víctor Pulido, se calzó de inmediato el overol de obrero y con su equipo de campo se introdujo en  los cultivos y los arenales circundantes para levantar toda la información necesaria para entender el comportamiento de las aves en las extensas tierras de Agrokasa (un fundo de 118 hectáreas y otro de 1100).

 

Desde el 2003 los miembros del equipo de Pulido (los biólogos sanmarquinos Letty Salinas y César Arana) han venido recorriendo uno a uno todos los confines de la zona de su intervención, registrando en un principio una lista de 93 especies  de aves que han incrementado durante los últimos meses en diez más. Vale decir, 103 especies claramente identificadas. Todo un récord si se tiene en cuenta que el área posee aparte de los cultivos que hemos mencionado, cercos espinosos, bosquetes con árboles introducidos y algunas especies nativas. Amén del desierto y el monte ribereño colindante a las acequias de regadío. ¿Qué hace que el espacio descrito sea tan productivo en especies y en atractivos para el aviturismo? Sin duda, y esa es una de las explicaciones del trabajo de Pulido y compañía, el apropiado manejo de los cultivos y la preeminencia de la naturaleza sobre la tecnología, que en los espacios agrícolas viene por lo general en baldes de insecticidas y otros agroquímicos. Puestos en polvorosa los contaminantes, la lucha por la supervivencia se regula a través de la propia dinámica de las poblaciones y los ciclos de vida.

 

Interesante, el estudio de Pulido demuestra que el 50 % de las aves reportadas en Santa Rita y La Catalina son insectívoras, lo que indica la importancia de las aves como controladoras biológicas. A mayor cantidad de turtupilines, dormilonas, huerequeques, pepites y otras maravillas, menor stock de insectos y posibilidad de  adquirir plagas peligrosas que pongan en riesgo el agrosistema en su conjunto. Por tanto, resulta necesaria la presencia de las aves, el cuidado de sus hábitats (de hecho, una de las recomendaciones del equipo de Pulido ha sido la habilitación de nuevos bosquetes y áreas de desierto para las ilustres residentes) y las medidas de conservación. Pero no solamente el libro debe ser visto como un aporte de los entendidos al trabajo de la agricultura tecnificada en la región Ica. Por el contrario, el estudio de Pulido, Salinas y Arana acierta en una cuestión fundamental: las guías de campo describen los hábitos generales de las especies que logran compendiar; este primer volumen, en cambio, transita por una senda más apropiada, la del análisis detallado de los comportamientos íntimos de las aves registradas. Displays, actitudes reproductivas, anidamiento y hábitos alimenticios son descritos con minuciosidad, con especial atención. Es así como nos enteramos que los tordos practican un curioso parasitismo que les permite alojar a sus pichones en nidos ajenos para que un padre sustituto haga su trabajo o que los fringilos apizarrados pueden atisbarse en uno de los fundos. O que los huerequeques, las aves emblemas del estudio en mención, son extremadamente sensibles a los disturbios antropogénicos.

 

La ciencia debe contribuir al desarrollo sostenible. Lo hemos aprendido de los profetas de los nuevos tiempos. De Brack Egg, principalmente. De allí la trascendencia de este vigoroso libro de 323 páginas y del activo papel cumplido por Pepe Chlimper y los demás directivos del consorcio Agrokasa. Como lo dijera el propio Chlimper, si los agroexportadores de la costa (de Ica, de La Libertad, de Piura o  de Arequipa) se pusieran las pilas y alentaran proyectos como el de Santa Rita y La Catalina en poco tiempo tendríamos un vademécum aviar de proporciones insospechadas. Y no solo para beneficio de los empresarios agrícolas, sino también para solaz (e interés) de avituristas,  ornitólogos, biólogos, empresarios teísticos, etc. Ojalá que la buena noticia se expanda por todos lados y que los maridajes como estos construyan entusiasmos por todos lados.

            Buen viaje…

 

Vuelve el Inkafest
Como era de esperarse, el inquieto Iván Canturín empezó a mover sus fichas para promocionar la tercera edición del Inkafest, el festival de cine de montaña y deportes de aventura que se ha convertido en todo un clásico de la cultura montañera. Nosotros lo volveremos a apoyar este año porque consideramos de interés nacional ser parte de la cordada que debe convertir al Perú en un top mundial de la montaña y la aventura de alto riesgo. Como el Tíbet o Pakistán. Por eso es que estuvimos con los muchachos de Perú 8 Mil y ahora con la versión 2007 del Inkafest. También con la gente que intentará hacer cumbre en el MacKinley y con Máximo Henostroza, el más grande atleta peruano de todos los tiempos, en cuanto a la montaña se refiere. La tercera edición del Inkafest 2007 se llevará a cabo entre el 8 y el 11 de agosto en Huaraz. Asociación Ancash, Hoteles El Tumi, la revista Viajeros y otros sponsors han asegurado su participación en la cita montañera. Allí estaremos…

Se constituyó el Comité de Gestión de la RP Nor Yauyos Cochas
EL 9 de mayo último se constituyó en Yauyos el flamante comité de gestión de la Reserva Paisajística Nor Yauyos Cochas, iniciativa propuesta por las fuerzas vivas de la región que ha sido empujada tesoneramente por el ingeniero Marco Arenas, coordinador de Inrena en el área natural protegida. Al Inrena todos le damos con palo, debido en mucho a su cuestionado manejo forestal; sin embargo, es necesario mencionarlo, sus mejores cuadros se baten por todo el Perú trabajando las más de las veces en la orfandad total y haciendo gala de una entereza y respeto por la camiseta digno del aplauso general. Nosotros hemos sido testigos del trabajo silencioso de la gente de Inrena cuando nos tocó visitar la unidad de producción de Pachacayo, en la SAIS Túpac Amaru, por eso es que nos hemos comprometido a apoyar las labores del recién estrenado comité y vamos a pedir también que se nos incluya en esta plataforma que intenta construir gobernanza en la Reserva Paisajística. La asamblea fundacional decidió nombrar como primer presidente del Comité de Gestión al alcalde provincial de Yauyos Diómedes Dionisio. Esperamos de la mencionada autoridad mucho tino y responsabilidad en el desempeño de sus funciones.

WWF, CI y TNC juntas por el futuro
WWF, Conservación Internacional y The Nature Conservancy (TNC), las tres instituciones más importantes (y reconocidas) a nivel mundial por su contribución a la conservación del patrimonio natura, del planeta, firmaron una Carta de Entendimiento Institucional para unir criterios en pro de la protección del intangible natural que atesoramos los peruanos y la activación de políticas que contribuyan al tan ansiado desarrollo sostenible. Se trata de un esfuerzo que destacamos por su valía y oportunidad. CI, TNC y Worl Wildlife Fund trabajando en consuno, serán imbatibles. Eso aspiramos.

Alvaro del Campo en The Field Museum of Chicago
Alvaro del Campo, destacado hombre de campo y asiduo colaborador de la revista Viajeros y la agencia de noticias VOL (en
www.viajerosperu.com puede leer su columna Hábitat) se aleja temporalmente de Cima para volver a la canteras de The Field Museum of Chicago, su antiguo centro de operaciones. Alejamiento que lamentamos pero que estamos seguros no impedirá que sus preocupaciones por el Parque Nacional Cordillera Azul se disipen. Por el contrario, la última vez que charlamos en Lima, nos volvió a abrumar con planes y soluciones para el área…que por cierto seguiremos apoyando.

Cuidado con las críticas al Inrena
Los destapes que El Comercio hizo en su edición del domingo 7 sobre permisos de reforestación en zonas de bosques intactos en la región Loreto y que en VOL Pepe Alvarez venía denunciando desde semanas atrás, ha servido para tirar más barro a la labor del INRENA. Sin embargo, es necesario aclarar nuestra posición: nosotros no militamos en la causa de la desactivación de la institución o el traslado de sus funciones a no sabemos que otra instancia de gobierno. De verdad, hay quienes se escudan en estas críticas para jalar agua para sus molinos particulares y que viva la informalidad y el desgobierno. Trasladar las atribuciones de Inrena a Pro Inversión, por poner un ejemplo, como lo ha señalado Caillaux en un interesante artículo en la revista Quehacer, resulta sospechoso. Ya no estamos para cantos de cisne o metidas de pata.

Y ya que hemos hablado de Máximo Henostroza, Máximo, querido amigo, desde aquí un abrazo para ti y para tu familia…nos aunamos a vuestro dolor y congoja por la temprana partida de tu hijito. Lo sentimos de verdad.

51. Para salvar San Fernando, nuevamente, publicado el 4 de mayo de 2007

Septiembre 3, 2008 por boletodeida

(Pantanos de Villa, Chorrillos) Vamos a ser claros. En San Fernando se juegan más cosas que la simple protección de un área de vida espectacular y oportuna. Se juega la viabilidad de un modelo de desarrollo que entiende que la sostenibilidad es primero y que los beneficios de unos pocos tienen que ponerse muy por debajo del de los de todos. También la oportunidad (y validez) de muestro discurso a favor del turismo sostenible. Por eso es que ingresamos, a mediados del 2004, a la lid por su conservación a partir de la apropiada determinación de su estatus de protección. Grosso modo la cosa fue así: a principios de ese año fuimos alertados por el fotógrafo Alejandro Tello de la inopinada venta de un lote de tierras en el corazón vital de dicho ecosistema, que entonces solo era conocido por los entendidos como Ensenada de San Fernando. De inmediato formamos equipo y dimos vida al proyecto Refugios del Desierto, que debutó activando una comentada expedición a la zona que fue capaz de poner el asunto en el candelero y detener, en parte, el proceso de adjudicación definitiva de las tierras que la estatal Pro Inversión había vendido a una empresa de nombre suntuoso: Nazca Ecológica SAC.

Nuestra batalla se amparaba en hechos objetivos. El primero, la firme oposición de la población de Marcona, liderada entonces por el padre Julio Saldaña, a la venta de este valioso ecosistema. El segundo, el absoluto convencimiento de la comunidad científica de que en San Fernando debía preservarse un área para la conservación y el adecuado manejo de sus espacios de vida. Hicimos público un documento firmado por un grupo de personalidades ligadas a la protección de la naturaleza llamando la atención sobre la necesidad de una negociación alturada entre las partes en conflicto que encontrara solución al problema mencionado. Ya para entonces, el Gobierno Regional de Ica había promulgado una ordenanza regional dando por creada una Reserva Ecológica en la zona, además de interponer una denuncia contra el consorcio de marras en un juzgado civil de Nazca que exigía la anulación del contrato de compraventa. Nos pareció curioso: Vicente Tello Céspedes, el presidente regional iqueño, se agitaba más de la cuenta ante las cámaras que seguían paso a paso las incidencias del conflicto ambiental cuando antes había pedido la parte que le correspondía a su representada por la venta de las 498.5635 hectáreas adjudicadas a un particular por concurso público. No lo había mencionado, el Consorcio Nazca Ecológica SAC había comprado las casi quinientas hectáreas de riqueza insuperable por menos de veinte mil dólares. Sí, lo leyó bien, diecinueve mil y pico dólares.

No voy a entrar en precisiones sobre la naturaleza y legalidad de la adquisición que produjo el impasse. Mi posición es archiconocida y pública. Considero que la judicialización del diferendo no ha contribuido en nada a dar solución al problema. Por el contrario, empantana las cosas y crea nuevos escenarios para la controversia. No es la vía adecuada. Tampoco constituye una ruta propicia la grita destemplada o los arrebatos legales de autoridades locales y parlamentarios bien intencionados que empujan las cosas hacia las declaraciones rimbombantes. Para el grupo Viajeros y los numerosos amigos que nos acompañan en esta lucha por la categorización del área de San Fernando y sus zonas adyacentes, la problemática en la región debe afrontarse técnicamente y dejando para un mejor momento la discusión política-legal-ética que está pendiente con el Consorcio Nazca Ecológica. Lo urgente es hoy introducirnos en los meandros del sistema para obtener lo que queremos. Y para eso habría que acomodar, primero, las fichas que queremos mover y que en el calor de la discusión de estos últimos meses hemos activado:

Uno: Es necesario entender que las quinientos hectáreas que estamos disputando son parte de un escenario natural mucho mayor que debe ser preservado en su integridad. Para ello nos estamos valiendo del informe científico que la Biol. Helena Sisniegas preparó en el 2004 y que fue remitido en su momento al INRENA.

Dos: Dicho informe habla de sesenta mil hectáreas de un ecosistema dominado mayoritariamente por las lomas costeras, hábitat que sirve hasta la fecha de corredor biológico para algunas especies andinas como el zorro, el puma y el guanaco. El nombre a considerar es el de Lomas de San Fernando o Marcona.

Tres: Como quiera que la superficie del área que estamos definiendo excede los límites del distrito de Marcona, es menester encontrar el estatus apropiado para su manejo y conservación. Nosotros hemos propuesto el de Área de Conservación Regional (ACR Lomas de San Fernando) y para ello nos entrevistamos en febrero último con los funcionarios del GORE Ica y con Rómulo Triveño, su activo presidente. Al Gobierno Regional le interesa la idea pero no tienen ninguna preparación, esa fue mi impresión, en la elaboración de expediente técnico apropiado. La recomendación que alguna vez me alcanzó Gustavo Suárez de Freitas tiene, por tanto, asideros firmes en este contexto: animarnos crear la Zona Reservada Lomas de San Fernando a través de una Resolución Ministerial de Agricultura para posibilitar la continuación de los estudios y procesos que son requeridos para definir el estatus ulterior del área, ya sea como una ANP del SINANPE o como una ACR del GORE Ica. Esta segunda hipótesis también tiene sentido.

Eso es lo que se ha avanzado este último trimestre.¿Qué podría poner trabas a esta visión compartida y en marcha?.

Aceptar, y lo digo sin ambages, que una de las posibles soluciones al entuerto provocado por Pro Inversión, pase por la conversión de los “adjudicatarios legales” –Consorcio Nazca Ecológica SAC- en guardianes autorizados del ecosistema que a la mala pretenden ocupar para fines poco claros (en un principio “ampliación de la frontera agrícola”, luego actividades turísticas y ahora motivos conservacionistas), es pecar de ingenuos. En Marcona y en algunos corrillos vinculados a la industria del turismo en Ica se habla a voces de los intentos del consorcio de consolidarse en la zona a través de la conversión de su lote en un Área de Conservación Privada. Para ello cuentan con el apoyo de algunos despistados y la buena voluntad de otros. Vale decir, de la noche a la mañana y por arte de Birlibirloque, los que compraron a este mismo Estado miope (y a precio de ganga) que tiene como modus operandi la venta de los activos de todos como si fueran suyos, se han convertido en defensores de San Fernando. No lo creo y tengo razones suficientes para dudar de esa repentina mutación.

Para nosotros es claro que la mirada sobre el área en litigio debe ser integral. Ecosistémica dirían los entendidos. No se puede desmembrar un espacio de vida tan rico como el de las Lomas de San Fernando en aras de las apetencias particulares.

Tampoco pergeñar soluciones alocadas, y de claro tinte político, para un tema que es profundamente técnico y que tiene caminos establecidos y clarísimos. Lo digo porque no hace mucho ingresó a mesa de partes del Congreso de la República un proyecto de ley, cuya autoría pertenece a un grupo de legisladores de UPP, que propone la creación de la Zona Reservada de San Fernando. ¿Desconocen los congresistas de la patria que la potestad de creación de Áreas Naturales Protegidas es competencia de Inrena-Ministerio de Agricultura, vale decir del Ejecutivo?, ¿están enterados los legisladores que ya se han presentado iniciativas similares –la del controvertido congresista Ramírez Canchari y la de Xavier Barrón- en otras legislaturas y que ambas fueron desechadas por inconsistentes?. De esa debilidad institucional sería bueno hablar en otro momento. Por ahora solamente nos queda confiar en que las posiciones en pro de San Fernando se decanten y se camine a paso firme hacia la consolidación de una propuesta compartida que salve de la destrucción tamaño relicto de vida natural.

Buen viaje…

Un merecido premio para Quebrada Verde

El Centro Poblado Rural Quebada Verde, en el distrito de Pachacamac, se hizo del premio CAMBIE 2006, en la categoría ecoturismo. Compitió con organizaciones poderosas y con larga data en la promoción del turismo sostenible en nuestro país; por eso es que su triunfo es doblemente importante. Conozco el proyecto y de hecho compartí mis impresiones con Uds. en uno de estos Cuadernos de Campo (los que no lo leyeron y tienen interés en hacerlo ingresen a la sección correspondiente de VOL: www.viajerosperu.com, la agencia de noticias que promovemos como Grupo), así que desde aquí nos sumamos a los festejos por tan importante galardón. Saludos para Jacinto, don Patricio y María, los tenaces defensores del circuito. También a la gente del Grupo GEA por su apoyo institucional a la iniciativa comunal y a Andrés Alencastre, actor importante en la consolidación de la propuesta que hoy celebramos.Agroexportación y futuro: un libro para comentar

Fui uno de los invitados a la presentación del libro Aves en el desierto de Ica, la experiencia de Agrokasa, interesante volumen que lleva las firmas de Víctor Pulido, Letty Salinas y César Arana y compendia de manera notable la riqueza aviar de uno de los agrosistemas más productivos de la región Ica. En 323 páginas, Pulido y su equipo de campo nos introducen en un proyecto que nació gracias al impulso de Pepe Chlimper, uno de los directivos del consorcio y que ha logrado consolidar una propuesta que de ser replicada en otros espacios podría arrojar el gran vademécum de las aves costeras del Perú. En una próxima columna nos vamos a dedicar al análisis de este libro que, sin duda, es la mejor noticia editorial del año que viene transcurriendo. Por ahora, también nuestras felicitaciones a los involucrados, un grupo de científicos de primer nivel y un consorcio empresarial que trabaja por la sostenibilidad de un modelo agrícola valioso para los peruanos. Suena bien, ¿no?.Periodismo ambiental en la PUCP

Del 11 al 15 de julio se llevará a cabo en el campus de la PUCP un interesante curso sobre “Periodismo Ambiental” que tiene a Enrique Angulo, periodista de las canteras del Grupo Viajeros, como uno de sus expositores. Los demás expositores serán Fernando Roca, Ana Sabogal, Juliano Ardito y Luis Olivera, todos ellos profesores de la Universidad Católica. La información completa sobre el curso la puede encontrar en:

http://www.pucp.edu.pe/idea/periodismo.htmano Ardito (Biólogo, i

Premios y más premios
Otro de los premios que llegó a feliz término en los últimos días fue el Premio ECOPLAYAS, galardón que por primera vez se entrega y que tiene como objetivo premiar a las playas mejor conservadas de nuestro extenso litoral. El invento de Roberto Cañamero y la gente de Ecoplayas es sensacional: premiar a los líderes locales, vecinos y autoridades de las playas urbanas y naturales más bellas ambiental y paisajísticamente. Un grupo de activistas de la institución recorrió cada una de las playas concursantes y luego de amplios debates decidió premiar a Wakama, la ecoplaya chinchana, como la número uno en la categoría “playas urbanas”. En la otra, la de las playas naturales, el jurado decidió entregarle el premio mayor a dos playas espectaculares, la Caleta San José-La Francesa, en Arequipa y Niño del Milagro, en Puerto Eten, Lambayeque. Fue un reñido y muy justo empate técnico.La ceremonia de premiación juntó a los impulsores de las seis playas finalistas y a los auspiciadotes y miembros del jurado. Fue una celebración a lo grande, cómo se debe. Esperamos que el premio se institucionalice y que el próximo año más playas se sumen al concurso. Vamos a seguir apoyando la iniciativa.

50. Tareas para el año que recién empieza

Septiembre 3, 2008 por boletodeida

(En la casita de Franco y Marlis, en Lamay, valle del Urubamba, Cusco, 25 de enero de 2007) A Valentina le gusta hablar de sus nuevas amiguitas de Lamay; a Mateo, en cambio, solo le interesa lanzar la pelota sobre los girasoles que han crecido al lado del corral de los patos, frente al almacén donde papá Franco cuenta los pomos de miel de abeja que deberán comercializarse con los tejidos que las comunidades de las zonas altas del valle han empezado a vender en los locales de Cusco y Ollanta de la Casa Ecológica, la marca de productos tradicionales que hace algún tiempito inventó para vencer el tedio y convocar a los creyentes a la causa de la autosuficiencia. En Lamay todo huele a huerta y sueños por cumplirse. A quinua ecológica y vapores de yacón. Pilón ladra y los dos gatos que nacieron en esta quebrada llena de buenos vecinos, brincan y parecen no agotarse nunca. Aquí, en esta otra esquina del mundo, Valentina y Mateo, Franco y mamá Marlis, no me cabe ninguna duda, son dueños de sus pasos, pasos firmes sobre una tierra buena y prodigiosa. Al lado del Urubamba y del futuro.

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Made y Rubén han empezado a despedirse de los invitados a su boda. La iglesia de San Francisco, la que ha resistido firme los embates que desde hace siglos enfrenta en esta ciudad el taitacha de los Temblores, parece un ser mitológico a punto de sucumbir a un descomunal asombro. Y motivos hay suficientes: esta noche los amigos de Rubén, ataviados con los trajes típicos de los buenos danzantes de Paucartambo, decidieron asaltar el templo para entregarle a los convocados a la ceremonia nupcial la magia que brota de los enmascarados de la Virgen del Carmen y no ha habido forma de impedir la comunión de amistad y fe de tan formidable grupo de traviesos. Madeleine es de Urubamba, Rubén, de tierras más calidas, Quillabamba y aunque al decir de Fernando y Manuel, amigos del contrayente, el amor de los dos nuevos esposos nació en Choquequirao, no hay duda de que la mamacha del Carmen ha sabido mover muy bien sus buenas artes. Las evidencias son muchas, es tiempo de creer.

….

Tony de Ugarte, el gran Tony de Ugarte, avanza con cuidado de la mano de dos de sus nietos entre una rebelión de creyentes en los buenos tiempos (a pesar de las malas noticias). Son las doce de la noche del 31 de diciembre en la Plaza Mayor del Cusco y miles de personas corren y festejan alrededor de sus cuatro calles. La multitud ha tomado por asalto la plaza y el carnaval ha adelantado sus días. Cusco es Ámsterdam, Nueva York o Paris. La gente se abraza, baila, se agita. Las bombardas y los cohetones revientan por todos lados y la noticia del año nuevo para todos sacude los corazones de los que dejaron atrás la cena de la media noche para enredarse en los pliegues de un torrente enorme que no sabe de nacionalidades ni de edades. Nada se asemeja al Cusco. La ciudad entera tiene muchos motivos para celebrar…

Han pasado los días, y el año que ha empezado a caminar avanza rápido. ¿Cuál es la agenda para este nuevo episodio, qué nuevos temas deberíamos abordar?

No quiero ser pesimista, además no hay motivos para serlo. Sin embargo, creo, sobre todo ahora que empieza un nuevo año, que algunas campañas que empezamos a mover como colectivo deben reactivarse o van terminar por morir de inanición. Por eso propongo trabajar una agenda mínima para el 2007:

Objetivo 1: Salvar San Fernando
San Fernando no es solamente San Fernando. La península que le da nombre a escenario tan intenso es el punto nodal en el que convergen otros ecosistemas tampoco se agotan en este sitio paradigmático. Por eso es que debemos incluir en la discusión sobre la zona en cuestión los argumentos que demuestren que el área a conservar excede las cerca de 500 hectáreas rematadas -a la mala- por Pro Inversión. Si eso logramos, y el Gobierno Regional de Ica se hace del pleito, ganaríamos para la causa de la conservación y la ciencia una superficie enorme, de abundante biodiversidad donde los estudiosos podrían ocuparse de la investigación de los hábitats marino-costeros que perviven en la zona reorientando además una política que rescate los circuitos de migración de los guanacos altoandinos. Hay que hilvanar intereses y trabajar para que se cree una zona de protección y se reorganice el uso territorial de este distrito de importancia geoestratégica en la región Ica. Si así procedemos la lucha por San Fernando habrá sido la correcta.

Objetivo 2: Echar a andar Cordillera Escalera
Confío mucho en César Villanueva, el nuevo presidente regional de San Martín; es un hombre forjado en la lucha descentralista y con una profunda vocación conservacionista. Meses atrás conversamos en Tarapoto sobre la necesidad imperiosa de echar a andar el Área de Conservación Regional Cordillera Escalera, el ANP que las fuerzas vivas de la región contribuyeron a conquistar a fines del 2005. Urge entonces construir el Plan Maestro que le dé vida real y que imponga las condiciones de uso del ACR antes que los vivos de siempre destruyan este escenario tan importante para la provisión de los servicios ambientales que la región entera necesita. Hay demasiados indicios que nos llevan a pensar que no estamos siendo capaces de ponernos de acuerdo en algo tan elemental.

Objetivo 3: Sacar adelante la ley de creación del sistema de protección sobre las islas y puntas guaneras
Tenemos que empujar de buena manera una campaña mediática/política para que el Ejecutivo dicte las normas legales que faltan para que se active el sistema de protección sobre las islas y puntas guaneras que desde hace varios años ONGs conservacionistas y gente interesada como la bióloga Patricia Majluf vienen trabajando. Resulta un despropósito que solo sea Paracas la única zona marina-costera protegida, máxime si aceptamos que nuestro mar muere de inanición y pesca descontrolada. Esta es una lucha que debería encontrarnos, como movimiento, más sólidos que nunca.

Objetivo 4: Crear el Área de Conservación Regional Albufera El Paraíso
Nosotros nos involucramos en una campaña de protección del humedal de Paraíso y, felizmente, otras organizaciones hicieron suya la propuesta. Paraíso es un observatorio (pero sobre todo un refugio) de aves sin paragón en la costa central peruana; lamentablemente, nadie ha hecho mucho por crear los vallados legales que impidan que el crecimiento demográfico de Huacho lo aplaste para siempre. En esa zona del norte de Lima podríamos fundar experienias de turismo sostenible y cuidado ambiental progresitas y altamente educativas para una población, la del norte de nuestra megalópolis, tan dinánica y creciente. Un ACR no solamente salvaría de la destrucción al hábitat sino que serviriía también para fortalecer el sistema regional de ANP. En ese camino debemos perseverar todo el año.

Objetibo 5: Buscar una solución apropiada para el tema maderero
Es importantísimo, vital, cerrar filas a favor del buen uso de nuestra riqueza forestal y la construcción de una institucionalidad que nos permita proteger tan decisivo recurso natural. La tala ilegal, la agricultura migratoria, la obsesión nacional por las carreteras, la producción de coca, la inapropiada quema y roza del bosque, los cultivos para biocumbustibles y otras pandemias ligadas a este problema ambiental y social de repercusiones planetarias deberían ingresar de inmediato a la agenda política nacional. Es urgente proteger nuestros bosques y prepararnos para dos de los grandes negocios que tenemos por delante: el maderero -certificación de por medio y el que va a significar para nosotros el comercio ligado al”secuestro” del carbono. Lo hemos dicho repetidas veces: en un mundo urgido por provisiones nuevas de oxígeno y captura de los grandes volúmenes carbono que conribuyen a calentar el clima global, nuestra Amazonía y también nuestro océano rico en procesos de oxigenación, constituyen un activo de incalculables proporciones que debemos preservar. Y lo estamos destruyendo de manera veloz. Hay que frenar ese despropósito suicida.

Objetivo 6: Entender que los cultivos de coca no son rentables ambientalmente
La monserga de proteger los cultivos tradicionales de la coca, so pretexto de conservar un intangible cultural de dudoso valor nos ha llevado a una situación límite. Desde hace varios meses el colectivo ciudadano Quiero a mi país sin coca ilegal nos viene demostrando los cuantiosos daños ambientales que produce este millonario negocio. Sin embargo, la producción de coca ha crecido exponencialmente, devastando grandes extensiones de tierras y poniendo en jaque la seguridad ciudadana en vastas zonas del país. La coca que se produce en nuestro país va mayoritariamente al narcotráfico y se cultiva también dentro de las Áreas Naturales Protegidas pervirtiendo la naturaleza misma de su creación y alterando brutalmente los ciclos biológicos que se intentan salvar. Es un espanto. Lamentablemente el problema de la coca se afronta policialmente, sin ningún respaldo cívico. Conclusión: la grita cocalera se ha consolidado y como dice el exministro Rospigliosi amenaza con copar en los próximos años, si no se actúa eficientemente, todos los espacios donde se toman las decisiones. Hay que decirlo de una vez: la coca, al menos el negocio que se ha instalado en el Perú a partir de esta planta de uso milenario, destruye los ambientes naturales que queremos proteger y golpea duramente las poblaciones que deberían vivir de lo que producen legalmente sus bosques y ecosistemas naturales.

Objetivo 7: Consolidar los objetivos de creación de las Áreas Naturales Protegidas
Si no hallamos los fundamentos para demostrar que las ANPs son un decisivo aporte para el futuro y pueden ser rentables en la actualidad para mejorar las economías locales, tan empobrecidas por la crisis económica de ahora y de antes, el sistema de protección colapsará irremediablemente…para beneplácito de los que alientan su desmoronamiento en la medida que éste les significa réditos valiosos para la obtención de sus beneficios particulares. Así de sencillo. La tarea es enorme: las ANPs nos son bien vistas en algunas zonas donde las voces en su contra han crecido por acción de los vivos de siempre y la inacción de quienes debieron velar por su eficiencia ambiental y social. Urge promocionar sus éxitos, es necesario involucrarnos en la consolidación de los objetivos que motivaron la creación de cada una de ellas. Es imprescindible alentar las propuestas de manejo que instituciones serias como la SPDA vienen activando. No podemos dejar a la buena de Dios todo lo que en materia de ANPs hemos caminado como colectivo. Sería un  regalo a la barbarie.

49. Bienvenido Pachacayo River. Una visita (turística) a la SAIS Túpac Amaru

Septiembre 3, 2008 por boletodeida

(Unidad de Producción de Pachacayo, SAIS Túpac Amaru, Junín,18 de diciembre de 2006) Los poderosos tractores amarillos que ingresaron a la plaza central de la Unidad de Producción de Pachacayo con la comitiva que Alan García convocó para presentar en sociedad su programa Sierra Exportadora, los había llevado la distribuidora Ferreyros para promocionar su venta entre los asociados de la SAIS Túpac Amaru, la histórica sociedad de propiedad social que sobrevive a duras penas luego de tres décadas de seculares abandonos, agresiones terroristas y promesas incumplidas. Lamentablemente esa es la visión todavía en boga entre muchos de nuestros empresarios a pesar del CADE de la inclusión y los gestos políticos recurrentes de la clase política chola. Qué horrible.

 

Pese a ser concientes de las pocas claridades  que a la fecha ofrece la promocionada Sierra Exportadora llegamos a Pachacayo, 42 kilómetros luego de dejar atrás los humos de La Oroya, para buscar las  luces necesarias que nos permitan soñar en que por fin el agro y la sostenibilidad se maridarán en las alturas del Perú. La Unidad de Producción de Pachacayo es una de las ocho que todavía se mantienen en operación dentro de los linderos de lo que alguna vez fueron las haciendas que la Cerro de Pasco Mining Corporation supo agrupar en este techo del mundo con el propósito de generar los artículos carnes, lácteos, embutidos, cereales, etc.- que sus dieciocho mil trabajadores debían consumir mientras producían los minerales que iban a engordar las cuentas de la transnacional. Expropiadas las tierras del consorcio minero por efecto de la Reforma Agraria de Velasco, las haciendas que por décadas habían sido capaces de estandarizar, entre otras perlas, nuevas razas de ganado ovino como la de Junín, pasaron a ser parte de la poderosa SAIS Túpac Amaru, la gigantesca  empresa ganadera propietaria de 216 mil hectáreas de tierras, sin duda la más grande del país que nació luego de la revolución velasquista.

 

Treinta años después del cambio de timón, la SAIS Túpac Amaru, según indican los documentos de su página web, sigue siendo una  sociedad de campesinos y comunidades con excelente organización empresarial y estabilidad en la gerencia que agrupa a quince comunidades y una cooperativa de servicios múltiples. Treinta mil socios, treinta mil propietarios. ¿Increíble, no? ¿Sabe qué amigo?, la SAIS sigue produciendo riquezas a pesar de tantos robos y tantas malas administraciones. Mire el caso, solo para banquetear a los amigos de Alan se sacrificaron más de cuarenta ovejas. Cuarenta ejemplares que pudieron servir para mejor. ¿Y qué nos ha dejado la visita del presidente?. Nada, solo promesas. Los periodistas y el montón llegaron en la mañana en sus carros y a media tarde todos ya se habían marchado. Nos dejaron solo las sobras. Quien se queja con razón es Héctor Dionisio, ex alcalde de Canchayllo y solitario impulsor del turismo al bosque de puyas de Pishtac. Lo encontramos dirigiendo un tractorcito de la SAIS en un terreno presto a recibir las semillas de papa que deberán fructificar dentro de algunas semanas, una vez regadas sus sementeras con la lluvia de una estación que amenaza ser buena. Nos dijo más, presumo que le habíamos caído en gracia: un periodista de Lima trepando por las laderas hacia el agrupamiento de puyas Raimondi más extraordinario que alguna vez vi; ciento cincuenta mil, según un reporte de la Universidad del Centro. Si el gobierno tuviera de verdad la voluntad de apoyarnos con créditos, tecnologías y la apertura de mercados para nuestros productos estas tierras volverían a ser tan ricas como en los tiempos de la Cerro de Pasco. Los gringos eran unos tromes: todos estos campos estaban sembrados de pastos mejorados. Sobre ellos, se agrupaban las miles de cabezas de ganado ovino de raza Junín& eso que se ha perdido podría recuperarse si es que hubiera voluntad política. Nada más.

 

Don Héctor pide una revolución. No lo satisfacen las 120 mil cabezas de ganado Junín que la SAIS posee. Tampoco las 3500 vacas, 4800 alpacas, 4500 vicuñas y 600 caballos que pasen en sus pastos. Ni las cien mil toneladas métricas de trucha que la empresa produce anualmente. Podemos producir muchísimo más; estas tierras son riquísimas. Solo es cuestión de saberlas trabajar.

 

Pero si de alguna revolución habría que hablar es bueno mencionar la que se gestó en la década pasada en el propio corazón de la SAIS. Y esa otra historia me la empezó a contar en Lima Marco Arenas, coordinador de la Reserva Paisajística Nor Yauyos Cochas. La cuenca del Pachacayo-Cochas nace en las nieves perpetuas de la sierra limeña, allí donde dormitan el Pariacaca y el Tunshe, las deidades tutelares de los hombres que habitaron las yungas de la costa y también estas tierras de alturas. De esas cumbres impresionantes bajan otros cursos hídricos, tal vez el más atrevido, el que forma el río Cañete luego de girar sobre sus pasos. Pues bien, las comunidades de estas soledades, ganaderos y agricultores curtidos por la experiencia, hace un tiempo que se percataron de la necesidad de preservar un paisaje cultural que empezaba a desgastarse y perder valía. Unidos en sus organizaciones de base lograron que el Estado creara en 1999 la Zona Reservada Alto Cañete y Cochas-Pachacayo sobre 176 mil hectáreas.

 

Ese primer paso fructificó en uno posterior: la promulgación del DS 033-2001-AG que estableció la primera Reserva Paisajística del Perú, la de Nor Yauyos-Cochas. 221,268 hectáreas superpuestas a los territorios de la SAIS Túpac Amaru.

Se trata de un Área Natural Protegida que estructurada a partir de dos cuencas valiosas para el hombre constituye un paisaje cultural de polendas, ideal para el turismo pero también para la investigación y la conservación del agua, ese esquivo elemento que empieza a faltar en Huancayo y en la gran Lima. De la cuenca del Nor Yauyos, la de Huancaya, Carania, Vilcas y Laraos hablaremos en otra oportunidad. Se trata de una región esplendorosa, de lagunas y embalses mágicos. La sierra más hermosa del planeta Perú. Esta, la del Pachacayo-Cochas, no se queda atrás. Me ha dejado embelesado y llenando papeles con ideas y llamadas de atención.

 

Recorrí desde Pachacayo hasta Tanta parte de su trazo y lo que vi me dejó boquiabierto. Se trata de un río prístino, hermosísimo, poblado de patos de los torrentes y patos andinos. Y si de algo me sirven las clases de biología que voy tomando en el campo, es haber aprendido que ambas especies actúan como bioindicadoras de la pureza de los ecosistemas que habitan. Complementan el escenario otras joyas: el rodal de puyas de Pishtac, la campiña de Canchayllo, el campamento de Pachacayo con sus clásicas fincas levantadas en los tiempos de la otrora poderosa Cerro de Pasco- , la piscigranja asociativa de Vinchos y sus paredes rocosas salpicadas de pinturas rupestres, la laguna de Huylancancha, las vistas escalofriantes del Pariacaca y el Tunshe.  ¿Puede un río constituirse como tal en un atractivo turístico?, la pregunta la lancé al aire mientras recorría en moto, guiado por Carlos Sánchez, otro de los responsables de Inrena en la Reserva Paisajística, los caminos rurales que salpican de belleza los pagos del Pachacayo. Claro que sí, solo es cuestión de entender que los atractivos deben convertirse en productos a partir de la comprensión de las necesidades de la demanda turística. Y en Lima, este monstruo que todo lo devora, el agroturismo empieza  a desarrollarse a partir de un consumo primario de productos que tienen el sello de la granja Porcón, las de Tarma y Oxapampa. Y punto.

 

Confiemos en que la Sierra Exportadora de Alan García no se quede en el verso y que la promesa presidencial de volver dentro de cuatro años para bañarse en las recuperadas aguas del Mantaro se cumpla. Mientras tanto, echemos una mirada al Pachacayo, un torrente maravilloso que al estrellarse con el Mantaro se convierte en turbidez y colapsa. Confiemos en que sus propios hijos, los hijos de la SAIS Túpac Amaru, le den realidad al sueño compartido de ser una  sociedad de campesinos y comunidades con excelente organización empresarial y estabilidad en la gerencia. Y que se aprovechen del turismo. Están a un paso de su carretera principal.

            Buen viaje

Veinte años de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental

Fui uno de los invitados a la celebración de los 20 años de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental y la verdad es que gocé como el que más. No solamente por que en estos eventos uno se encuentra con amigos y gente que siempre tiene algo que decir sino porque comparto con los compañeros de la SPDA el mismo entusiasmo por el futuro. La misma convicción de que los sueños se pueden cumplir a punto de empeño y mucha tozudez. El Perú que queremos existe en la mente de esos centinelas, al decir de la siempre bien ponderada Claudia Cisneros, que se han empecinado en llamar la atención sobre los problemas que hay que afrontar y el invencible catálogo de soluciones que suelen aportar desde la reflexión y la discusión académica.

 

La SPDA a lo largo de sus primeros veinte años de vida institucional ha sabido estar siempre  en los puestos de vanguardia, luchando tesoneramente por un país más justo y alerta a sus complicaciones. Eso nos consta a todos los que vivimos pensando en una patria mejor y más solidaria. Me aúno, desde esta humilde trinchera, a los efusivos saludos que por la veintena viene recibiendo la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental. Y a mis amigos Pedro Solano, Manuel Pulgar Vidal, Bruno Monteferri, Mariella Laos y Pedrito Oalechea, recluta de la nueva ornada, un fuerte abrazo. Se merecen todo el aplauso ciudadano.

 

Más sobre Madeinusa, la película de Claudia Llosa

En entregas pasadas de estos Cuadernos de Campo me pronuncié sobre lo inoportuno de  la mirada que Claudia Llosa hacía sobre el mundo andino y sus habitantes en su opera prima. Confieso que mis juicios estaban teñidos de rabia y destilaban mucha pasión, lo sé. Sin embargo, luego de leer la entrevista que Oscar García le acaba de hacer a José Carlos Huayhuaca, en Somos, me ratifico en todas mis apreciaciones. Tengo un gran aprecio por las opiniones de Huayhuaca a quien considero, junto a Hugo Neira, uno de los más grandes ensayistas peruanos vivos.  No me gustó nada esta última película que tuvo éxito, Madeinusa, dice Huayhuaca en un momento de la conversación. García le pregunta: ¿Qué fue lo que le desagradó, sus virtudes estéticas o la ideología subyacente que algunos le cuestionan?. Los dos aspectos, contesta el crítico. Me parece ideológicamente repudiable y estéticamente fallida, en estructura de guión, dirección de actores. Con aciertos parciales, por supuesto, quién lo podría negar. El periodista no se queda satisfecho y repregunta: ¿Qué aspectos de Madeinusa le parecen ideológicamente repudiables?. El racismo, esa suerte de diletantismo, de aproximación irresponsable, externa, frívola y en el fondo ignorante. Si esto lo hace un director chileno, español o jamaiquino me seguiría pareciendo una película fallida pero no me ofendería. Perfecto, polémica terminada.

 

Un nuevo hotel para Paracas

Interesante el modelo societario del nuevo Double Tree Guest Suites Paracas, el resort que la cadena Hilton empezará a operar en el 2007. Se trata de una cuantiosa inversión en un ecosistema frágil y duramente golpeado por la voracidad empresarial de los industriales pesqueros. Los gestores del proyecto aseguran que el hotel nace con un estudio de impacto ambiental aprobado por el Inrena bajo el brazo y contará con la asesoría de dos ONGs especializadas en sistemas marinos, una de ellas la conocida Mundo Azul. Enhorabuena.

 

En la clausura del Diplomado de Turismo de la UARM

La semana pasada me tocó clausurar el año académico de los Diplomados de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya. Los muchachos del Diplomado en Innovación y Gestión del Turismo estuvieron a la altura de las circunstancias y presentaron a los asistentes los dos proyectos que han venido trabajando, el de Canta que podría tener el pomposo título Fortalecimiento de las Capacidades Locales para el Desarrollo de una Propuesta de Turismo Sostenible en la Provincia de Canta- y el del Instituto de Turismo Sostenible, una novedad que pretenden alentar en su nueva condición de exalumnos. Como director del Diplomado puedo decir que se trató de un grupo muy valioso, trabajador y muy lúcido, no dudo que ha de ser muy útil para la causa. A todos ellos, suerte, mucha suerte.